jueves, 8 de marzo de 2012

Urgencia

Cuando los médicos o los enfermeros de un servicio de urgencia entran en contacto con un nuevo paciente que necesita esta asistencia, habitualmente una de las primeras cosas que hacen es abrir una vía intravenosa.  Una aguja hipodérmica y un tubo que conectado al suero permiten mantener y medicar.  Esta vía abierta directamente a la vena del paciente puede salvarle la vida.
De la misma forma, la práctica de zazen abre una vía directa a nuestro corazón.  A menudo hago referencia a una estrofa de una salmo que dice: “quitarás de mi carne el corazón de piedra y me darás un corazón de carne” ("Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Ezequiel 36: 26.)
Zazen abre una vía que transforma nuestro corazón de piedra en un corazón de carne. 
Cuando hablamos aquí de corazón no me refiero a la faceta sensitiva, emotiva, devocional con el que el corazón se relaciona de forma común, hablo del centro, del núcleo, del aspecto esencial y diferencial de nuestra naturaleza humana.  Es a este centro al que zazen abre una vía directa.  En nuestra sociedad actual, en nuestras actuales circunstancias, abrir y mantener abierta esta vía es vital para nuestra supervivencia.  Nuestra sociedad necesita de la cura de urgencia que zazen y otras prácticas pueden facilitarle.  Esta vía sintoniza nuestro corazón con el espíritu religioso.  Para eso tiene que atravesar capas y capas y capas de indiferencia, de soberbia, de codicia, de avaricia. Capas y capas acumuladas unas sobre otra a lo largo de nuestra vida, pegadas unas a otras con el dolor y el sufrimiento propio y ajeno.  Necesitamos que zazen abra esta vía, traspase estas capas, permita que nuestro corazón se transmute en carne, que nuestra agonía se transforme en compasión.
Y esto se produce natural, automática e inconscientemente cuando practicamos juntos.  Juntos, la comunidad, la shanga, en el dojo mantiene abierta esta vía para nosotros y para el futuro. Por favor proteger el dojo, proteger la shanga, proteger el dharma, nuestro mundo lo necesita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario